Sector agroalimentario, futuro de la economía en Asturias

La investigación de la Universidad de Oviedo, en la que participó Acción contra el Hambre, analiza las oportunidades de emprendimiento y empleo que pueden surgir en el mundo rural.

El estudio ‘Economía circular y emprendimiento contra la despoblación‘ elaborado por Acción contra el Hambre, la Universidad de Oviedo y la Fundación San Feliz, con la financiación de EDP Energía, presenta al sector agroalimentario como el nicho de mercado en el que mejor se implantaría la economía circular en Asturias.

El objetivo de este estudio, presentado en rueda de prensa telemática este martes, es analizar las oportunidades de emprendimiento y empleo que pueden surgir en el mundo rural asociadas al modelo de economía circular. El informe señala que el sector agroalimentario muestra un «gran potencial» en la economía verde y se puede convertir en el generador de empleos sostenibles. Esto se traduce en empleos relacionados con la recuperación de cultivos abandonados, las conservas de productos, la creación de plataformas de comercialización y distribución compartida de productos agrícolas y alimentarios o locales y la intermediación entre producción y consumo.

Siguiendo con el sector primario, el estudio identifica el reciclado de productos forestales, la creación de plataformas para compras de maquinaria en común o la cooperación con otras actividades, ganaderas o no, de la zona rural, como sectores que pueden ofrecer oportunidades para nuevos negocios. También surgen en el sector secundario, como la venta de material para la bioconstrucción, y terciario, como el turismo de experiencias, cultura y deporte de aventura. El estudio se vio interrumpido por la pandemia del coronavirus, pero los organizadores coinciden en que la situación ayudó a detectar nuevas opciones de mercado y las debilidades a las que se enfrentan los emprendedores a la hora de iniciar una actividad en el medio rural.

La profesora de Economía Aplicada de la Universidad de Oviedo Begoña Cueto ha asegurado en esta línea que la pandemia sirvió para «acelerar» el proceso de economía circular «que había empezado hace meses o años». «Está claro que los principios de la economía circular deben incluirse en las estrategias de vuelta a la normalidad y reestructuración de sectores», ha explicado. Ha agregado Cueto que la pandemia puso en valor «lo rural», con el incremento de comercio electrónico, plataformas y cooperativas. Para implantar la economía circular en el medio rural, ha abundado, es necesaria la cooperación con el tercer sector, a fin de mejorar el diseño, la implementación y la eficacia de políticas públicas y programas. El informe refleja que en el caso de Asturias, no existe una estrategia de economía circular explícita.

La directora general del Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias (Sepepa), Pilar Varela, ha explicado que su departamento está trabajando en la adjudicación de dos estudios que complementen el presentado hoy, uno relativo a la revitalización del medio rural en Asturias y otro sobre la economía circular. Todo ello, ha explicado, para dotarse de «instrumentos para el análisis» que permitan a la Administración «ser eficiente» para facilitar a los emprendedores las oportunidades. A los emprendedores, ha explicado, se les pide que «hagan un esfuerzo», y el papel del resto es «ponérselo fácil», creando condiciones para que la decisión de emprender, «que siempre lleva riesgos», sea más sencilla. A este respecto ha destacado que las ayudas económicas «son muy importantes», tanto como la digitalización de las zonas rurales sin acceso a internet.

Sobre este asunto ha profundizado la alcaldesa de Lena, Gema Álvarez, quien fue entrevistada para el estudio. Considera la alcaldesa que la dotación de cobertura telefónica y de internet es «imprescindible» para atraer población a los pueblos. Por su parte el gestor de Acción contra el Hambre en Asturias, Ignacio Grossi, ha explicado que en el estudio se puso de manifiesto la necesidad de dotar de herramientas a los emprendedores para que sean capaces de identificar nichos de mercado. «Hay que hacer itinerarios de formación», ha explicado, que trabajen en la formación transversal y también en la economía social, así como en competencias digitales.

El estudio concluye destacando como «crucial» la importancia que, desde la zona rural de Asturias, se les da a las estrategias propias de la economía circular; la importancia del sector público como facilitador del emprendimiento rural; la necesidad de contar con la sociedad civil y el tercer sector; la importancia de las ayudas económicas a las personas emprendedoras; y la relación bidireccional entre la actividad emprendedora y el territorio. Resalta además la necesidad de que los emprendedores conozcan el ámbito rural y las oportunidades de empleo; y la idoneidad de la asociación y cooperación entre emprendedores como estrategia para poner una actividad económica en marcha.

Fuente: www.elcomercio.es/asturias/

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