La planta de biomasa de Salas operará en 2014

Northeolic prevé iniciar el próximo mes de octubre, o a lo sumo en noviembre, la construcción de la central de biomasa de 10 megavatios de potencia que va a instalar en el polígono industrial Naraya-Este, donde el Ayuntamiento de Salas le ha cedido seis hectáreas. Las obras, con un presupuesto de 27,76 millones de euros, se prolongarán durante veinte meses, lo que significa que la instalación estará operativa en el verano de 2014. Northeolic promueve el proyecto a través de su filial Biorenova.

La instalación de esta central eléctrica supondrá la creación de alrededor de sesenta puestos de trabajo en el concejo, de los que 16 o 17 serán personal de la propia central y más de cuarenta los que trabajarán en las 4.500 hectáreas de monte que la empresa quiere arrendar en los próximos dos años, según las previsiones que maneja Enrique Álvarez-Uría, director general de Northeolic. La central salense tendrá una capacidad para quemar unas 77.000 toneladas anuales de biomasa.

A diferencia de otras centrales de biomasa que queman residuos, la que construirá Northeolic en Salas empleará fundamentalmente como combustible madera en rollo, esto es, troncos procedentes de la tala de pinos, eucaliptos y castaños de la zona. La compañía intentará, en una primera fase, llegar a acuerdos con propietarios de montes para arrendar unas 2.500 hectáreas, que se incrementarán a las 4.500 como objetivo para el segundo año de funcionamiento de la central. La central también podrá quemar ramas y otros residuos forestales.

Además del proyecto de Salas, Northeolic promueve en Aznalcazar (Sevilla) la construcción de otra central de biomasa gemela, a través de su empresa filial Bioenersur. El grupo de energías renovables asturiano prevé contratar al mismo tiempo la ejecución de ambos proyectos, para así obtener mejores precios por parte de los ofertantes. Ambos se ejecutarían paralelamente. Cuando se construyan, las dos centrales de Northeolic serán las primeras diseñadas para el consumo de madera en rollo. En España ya existen centrales de biomasa que queman madera, como la de Iberdrola en Carduente (Ciudad Real), de dos megavatios, pero que sólo quema restos forestales.

Asturias ya cuenta con otras centrales de biomasa, como la que la papelera Ence tiene en Navia para quemar restos de su fábrica de celulosa.

La construcción de la planta de biomasa de Salas lleva aparejado el tendido de una línea eléctrica de medio kilómetro, que será subterránea, para unir la instalación generadora con la red general.

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